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Asistencialismo a la pobreza

El domingo 9 noviembre, 2008 a las 10:55 am

El problema de la pobreza en Colombia, y particularmente en el Cauca, ha tomado dimensiones que sobrepasan la tenue mirada de ver este flagelo como un simple tema de ingreso, de exclusión o de faltante de bienes materiales. Estas aproximaciones aún no han tocado la médula de tan grave conflicto social, es así como instituciones, ONG, fundaciones, organismos internacionales nacionales y del gobierno mismo como también de particulares dolientes de esta angustia nacional, han asumido el problemón de la pobreza y la miseria desde un ámbito meramente asistencialista y franciscano.

Atender la pobreza hoy no es simplemente un acto de corazón bondadoso e inclusive no es un acto ético y de equidad; es más que eso; si un gobierno no le apunta dentro de sus políticas y programas a atender prioritariamente este problema, ese gobierno puede carecer de legitimidad, ya que puede amenazar la estabilidad social, económica y política del país.

Resolver el problema de la pobreza es pues una prioridad y por lo tanto no debe ser únicamente una preocupación del Estado sino de todos los sectores e inclusive, la universidad está obligada a jugar un papel protagónico en la búsqueda de soluciones.

El asistencialismo de los programas sociales en esta región, pese al esfuerzo y la gestión de las autoridades y dirigentes ha provocado, año tras año, que los pobres se conviertan en mantenidos de subsidencia tal como los condenados del monarca eran alimentados con mendrugos para preservarles una lastimosa vida en sus mazmorras.

Los pobres del Cauca condenados por las circunstancias adversas de sus territorios, cada día dependen de ‘papá gobierno’ y han logrado construir una entidad sicológica y moral de derecho propia, que en muchos casos va en detrimento de su propia existencia. Estos hombres y mujeres han generado una coraza de dependencia ante la compasión humana, capaz de condicionar su pobreza en una necesidad irrevocable de su lógica de vida.

Los programas sociales asistencialitas provocan efectos en términos de institucionalizar entre muchos pobres una actitud de activa exigencia de donativos, combinada con una abismal pasividad para conseguir algo por su cuenta: el trabajador pobre del campo, el desplazado y poblaciones indígenas y afrodescendientes, por ejemplo, que mal-vivían, con su esfuerzo han devenido en el poblador urbano que mal-vive sin ninguna esperanza en el futuro.

Puede puntualmente en algunos lugares solucionarse momentáneamente en determinado tiempo el flagelo, pasado este tiempo y aún en ese tiempo presente la pobreza se ahonda. Debido a que la lógica es crecer económicamente y posteriormente en un segundo plano llegar a la equidad.

Parte de los problemas en el uso de los suelos del Cauca parten de la gran presión que supone una población dispersa geográficamente y con altos indicadores de pobreza. En general, los municipios de suelos con vocación hacia la agricultura pero no tan fértiles, muestran mayores problemas de pobreza que aquellos municipios con fertilidades más altas. La parte norte del departamento disfruta de la mayor disponibilidad de suelos fértiles .Además de esto, tiene una mayor cercanía y dependencia de la economía del Valle del Cauca, por lo que gran parte de la industria y agroindustria se ha localizado en esta zona.

Lo que hace simplemente que la política social se reduzca a la distribución vía gasto público, creando un ejército de indigentes que terminan mendigando derechos. Esto es simplemente incrementar el circulo vicioso de la pobreza vía asistencialismo. Este tipo de políticas ha demostrado bajas tasas de crecimiento, mayores desigualdades, destrucción masiva de empleos en el agro y en la industria y un deterioro de los ingresos en los grupos laborales.

lualbamo@hotmail.com

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