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Así avanza la justicia propia afro en el norte del Cauca

El lunes 6 julio, 2020 a las 1:38 pm
Así avanza la justicia propia afro en el norte del Cauca
Así avanza la justicia propia afro en el norte del Cauca

Con la documentación de más de 56 casos de aplicación de justicia propia afro, participación en espacios como los Sistemas Locales de Justicia y la construcción de una ruta de resolución de conflictos en el territorio, avanza el fortalecimiento a los Consejos Comunitarios vinculados a la Asociación de Consejos Comunitarios del norte del Cauca (ACONC) en el ejercicio de su justicia propia.

Fortalecimiento que viene apoyando el Programa de Justicia para una Paz Sostenible (JSP) de USAID en 45 municipios priorizados en los departamentos de Cauca, Nariño, Putumayo, Chocó, Córdoba y Antioquia con el objetivo de “aportar al reconocimiento social, institucional y constitucional de las prácticas, los saberes y las costumbres de la justicia propia afrocolombiana que tienen los procesos étnicos y organizativos de los Consejos Comunitarios mediante (1) la caracterización de casos (identificación, documentación, sistematización y análisis), (2) diálogo y entendimiento con el gobierno nacional y las altas cortes, (3) su participación en los Sistema Locales de Justicia, (4) la incidencia de alto impacto, (5) la formulación de propuestas de política pública, y (6) el litigio estratégico para el acceso a la justicia”.

Para Maricel Sandoval, consejera de derechos humanos, integridad étnica y cultural de ACONC, gracias a este proyecto se ha logrado adelantar una detallada investigación con la cual han documentado y analizado casos sobre los usos, costumbres y mecanismos de resolución de conflictos y las formas de utilización de la justicia propia a través de los años en los Consejos Comunitarios que hacen parte de ACONC.

“Esta investigación ha dado como resultado la evidencia de más de 56 casos donde se ha aplicado la justicia ancestral del pueblo negro, entre ellos situaciones de linderos donde las comunidades han mediado con el Estado para permanecer en el territorio y para no permitir que los derechos conseguidos sean socavados; conflictos con grupos armados para exigir el respeto del territorio, impedir el reclutamiento de niños y niñas, impedir el ingreso de grupos armados, no permitir la minería (que socava y desestabiliza la armonía en el territorio) , y así, diversas situaciones en las que se ha intervenido con nuestra justicia para blindar el territorio”, señala la consejera.

La justicia ancestral afro es un sistema de control propio que regula la vida de las comunidades afrodescendientes y a su vez un proceso importante para la armonización del territorio, en ella se juntan los usos, costumbres, saberes y prácticas que permiten resolver conflictos a partir de la aplicación de unas normas y procedimientos propios por parte de las autoridades étnicas a las personas que viven en los territorios y que se autoreconocen como miembros de los Consejos Comunitarios y como personas afro.

Esta justicia que parte de la enseñanza, del ejemplo, de corregir con el uso y la costumbre más que del castigo, se ha practicado en el pasado y el presente, y aunque el nivel de desarrollo de la justicia propia afro no es el mismo para todas las comunidades, hoy se evidencia un crecimiento y aumento de tales usos y prácticas.

Por ejemplo, en los territorios de los 43 Consejos Comunitarios del pueblo negro del norte del Cauca, el Tribunal de Ética y Justicia Ancestral es el máximo órgano directivo de la asociación que lidera el proceso de armonización y protección del territorio.

“El Tribunal atiende y resuelve situaciones como tensiones por linderos y tierras, robos o agresiones, lo hace a través del diálogo y con base en el reglamento interno de cada Consejo Comunitario. Se convoca a una asamblea de sanación donde participa toda la comunidad y entre todos se determina una sanción, y a su vez, una forma de armonización para sanar al causante del daño y limpiar esa “enfermedad”, comenta Adelmo Carabalí, integrante del Tribunal de Ética y Justicia Ancestral.

Regular las conductas y el orden de los territorios de manera pacífica es la base de esta justicia propia afro, y eso es lo que se ha logrado fortalecer y documentar con el apoyo del Programa JSP, un ejemplo de que en el norte del Cauca sin el uso de la fuerza pero sí con autoridad y la palabra, la armonía en el territorio se puede conservar.

“La gente dice: ¡Aquí no. Se van! demuestran que las armas no pueden contra una comunidad unida, contra principios, contra reglas establecidas… la paz no se puede seguir pensando con fusiles, la paz se obtiene con el diálogo, y eso es lo que nuestra gente ha hecho para protegerse. La palabra, la autonomía y el respeto son la base de nuestro ejercicio”, puntualiza Maricel.

Con la investigación y documentación de los casos, el traslado de lo oral a lo escrito de la ruta de resolución de conflictos en el territorio, y la articulación y participación en espacios con justicias como la ordinaria y la indígena, sumado a la construcción de un litigio estratégico para generar estrategias que permitan avanzar en el reconocimiento de la justicia afro a nivel nacional, las autoridades y la comunidad de los 43 Consejos Comunitarios continuarán caminando y construyendo escenarios para reafirmar su identidad como pueblo y el ejercicio de su gobierno propio.

Información de la Fundación Tengo Ganas

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