ipt>(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});
Martes, 12 de noviembre de 2019. Última actualización: Hoy

ÁRBOLES CON LA BOCA TAPADA

El jueves 23 agosto, 2018 a las 10:07 am
ÁRBOLES CON LA BOCA TAPADA

Por Leopoldo de Quevedo y Monroy

ÁRBOLES CON LA BOCA TAPADA

A Alfonso José Luna Geller

Plantemos nuevos árboles,
la tierra nos convida:
Plantando cantaremos
los himnos de la vida,
los cánticos que entonan
las ramas y los nidos,
los ritmos escondidos
del alma universal.
Himno del Árbol. Juan Zorrilla de San Martín

Peligro. Árboles con pena de muerte y ojos tapados cerca de Coso de Toros de casta para la Plaza de Toros de Cali. Todo el coso taurino está en cuarentena: es decir, en preaviso: Los árboles son los toros de lidia ahora y están paciendo por últimos días junto a la Plaza de Toros de Cañaveralejo.

Cuando uno pasa por frente a ese lugar inevitablemente debe vérselas con la triste noticia. Los árboles están tapados con manteles de plástico verde. Las autoridades que han decretado su muerte les tienen los ojos tapados. Para que nadie los vea llorar. Los árboles que tanta clorofila brindaron, que tanta sombra ofrecieron, que tanta belleza mostraban, están condenados al degollamiento y a morir desde su raíz.

Los sorprendidos transeúntes no lloran por la muerte de unos toros. Lloran porque los árboles que rodeaban el Coso y la Plaza están ahí pero ya están condenados a muerte. ¿Quién los podrá hacer indultar? A los buenos toros el buen espada pide al público el indulto. Estos árboles fueron buenos árboles. Cuánto aire y clorofila nos están aún brindando. ¿El Alcalde Armitage los podrá indultar? ¿O pasará a la historia como arboricida?

No sé cuánta energía nos brinda cada árbol, cuánto mejora el ambiente, el aire, nuestra salud y los pulmones. Pero eso se enseña en las escuelas y colegios. ¿El alcalde pasaría por allá? Sí, con seguridad. Esperamos que haya otras más altas razones que le hayan enseñado sus maestros para ahora permitir, o peor, exigir su tala.

Como si fueran delincuentes los tienen con la boca tapada, y están allá detrás, arrinconados. Pobres árboles que solo tienen pulmones y branquias y clorofila. No se pueden esconder ni ir de ahí por un crimen que no han cometido. Todo lo contrario. De día brindaron su verde y su oxígeno y de noche estaban durmiendo como todo ciudadano servicial. Como cualquier empleado oficial. Ellos son los mejores. Y nunca recibieron sueldo. ¿Y, ahora, por premio los quieren sacrificar?

No, por favor, saque su pañuelo blanco, señor Usía, si lo tiene. Todo buen amigo de los toros tiene su pañuelo blanco cuando llega a la plaza y lo saca para que lo indulten cuando ha sido bravo y con la cabeza alta. Estos árboles fueron dignos, siempre se levantaron temprano, siempre tomaron el sol y recibieron los rayos que los proveen de clorofila.

Saque, usted, por ellos, su pañuelo blanco y bátalo, que nosotros lo veremos y lo reconoceremos como un Alcalde bueno. No tendrá el baldón de ser reconocido como el que bajó el dedo en lugar de alzarlo, como se hacía con los antiguos gladiadores y así salvar del desfloramiento de tanto árbol que adornó al lugar donde se baten a muerte los toros con el torero como otros árboles, sin espada.

Que vivan los árboles y, en lugar de llorar, cantemos, como lo hicimos en las aulas y en fila: «Plantemos nuevos árboles…»

22-08-18                                         10:05 a.m.

*****************************************

Otras publicaciones de este autor en: https://www.proclamadelcauca.com/tema/noticias-proclama-del-cauca/opinion/leopoldo-de-quevedo-y-monroy/

Deja Una Respuesta