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Amistad sin fecha de vencimiento

El jueves 4 octubre, 2018 a las 12:00 pm

Amistad sin fecha de vencimiento

Después de 35 años el grupo de exalumnas del colegio Fernández Guerra, de Santander de Quilichao, promoción 1982, a pesar de estar en constante comunicación, decidieron hacer un encuentro una vez al año. El año pasado iniciaron su maravilloso sueño en la isla de San Andrés y providencia, teniendo como anfitriona a una de las integrantes, hoy ya empresaria, Luz Dary Villada, quien sirvió de guía turística y ofreció la gran variedad gastronómica de tan hermoso lugar.

Esta vez el encuentro fue en el eje cafetero y como anfitriona estuvo la doctora, hoy cirujana, Mónica Mejía, en compañía de su maravillosa y acogedora familia. Las exalumnas ya profesionale, tuvieron la oportunidad de visitar diferentes sitios emblemáticos de los departamentos de Caldas, Quindío y Risaralda.

Durante estas reuniones, se puede ver claramente el valor de la amistad que ha perdurado por años, aseguran que mientras les sea posible seguirán camino al sueño de cada encuentro. Carlos Trujillo, su antiguo director de grupo es quien que ha mantenido siempre una luz encendida en la promoción 82, y caracterizado por su sencillez, ética en su labor y deseos de mantener el grupo unido a través del tiempo y la distancia.

En esta  promoción del Colegio Fernández Guerra Santander de Quilichao 1982 se pueden destacar las alumnas: Mónica Mejía, Lilian Lozano, Elvia Gironza, Martha Lucia Chacón, Liliana Rojas, Lucia del Socorro Córdoba, Judith Cartagena, Julia Inés Mina, Cristina Figueroa, Dorian Carabali, Consuelo Velasco, Luz Dary Villada. Algo que ha mantenido siempre una luz encendida es la presencia del profesor de sexto 82, caracterizado por su sencillez, ética en su labor y deseos de mantener el grupo unido a través del tiempo y la distancia.

Una situación más común de lo que imaginamos, y es que todos afirman no separarse o dejarse de ver, anhelando que esa amistad que nació cuando eran pequeños , al final del grado once, con un semblante mucho más maduro y con mil sueños por cumplir no se pierda, no se enfríe;  sin embargo esta es una muestra de que si se puede crecer, hacer familia, desarrollarse profesionalmente y continuar con aquellas amistades que nos vieron crecer.

 

Esta es una historia que nos invita a creer en la amistad y en el amor, hagamos que cada día, cada momento cuente y seamos ejemplo de relaciones sólidas, que hable de nosotros y nos lleve a mantener la fe en que la amistad no tiene fecha de vencimiento.

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