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América Latina y prospectivas macroeconómicas

El lunes 18 marzo, 2019 a las 11:48 am

América Latina y prospectivas macroeconómicas

América Latina y prospectivas macroeconómicas
Alejandro Guzmán Maldonado*

Tuve la oportunidad de volver a reflexionar sobre las economías latinoamericanas en el I Congreso sobre Prospectivas Macro Económicas en América Latina organizado por Econometría Consultores y Latin American Alliance of Economic Consultancies (LAECO) en Bogotá el 13 y 14 de marzo de 2019.

Hubo ponencias muy interesantes de más de 10 economistas de diferentes países de la región donde se presentaron temas como el crecimiento económico, la deuda pública, la inflación, el empleo y la inversión.

Las prospectivas macroeconómicas para América Latina son de bajo crecimiento – más o menos alrededor de 2%-, deuda pública – de por lo menos la mitad del PIB regional-, tasas de desempleo que rondan los dos dígitos, y tasas de ahorro e inversión que dificultarán aún más el crecimiento.

Del conjunto de países de la región solo dos países se distinguen por una acentuada crisis. Uno es Venezuela y su fuerte recesión, el otro Argentina y su desaceleramiento. El caso de Venezuela es lamentable. El Producto Interno Bruto (PIB) venezolano del 2018 es un tercio del PIB del que tuvo el país en el año 2014. Venezuela tiene una hiperinflación y más de 5 millones de personas han migrado a otros países buscando mejorar su situación económica. Los efectos de la migración sobre los países vecinos son más significativos que los efectos comerciales por su histórico bajo dinamismo. De otro lado, Argentina está en una desaceleración económica con tasas cercanas a cero crecimiento (pero aún positivas), tiene una inflación importante de dos dígitos y una deuda pública que puede llegar hacer 97% del PIB.

En la arena política las economías más grandes de América Latina tienen coyunturas electorales y de relevo importantes. En octubre de este año hay elecciones en Argentina y Andrés M. López Obrador y Jair Bolsonaro acaban de llegar al poder en México y Brasil respectivamente. Sean gobiernos de izquierda o de derecha, en todos los casos existe un estrecho margen para llevar a cabo políticas fiscales contra cíclicas por la acentuada deuda publica que han venido acumulando estos Estados.

Teniendo en cuenta la situación económica actual para la región, quisiera plantear una vieja tesis sobre el desarrollo latino americano. Luego del periodo de industrialización por sustitución de importaciones y del periodo de apertura económica, América Latina sigue siendo una región que depende del resto del mundo para su crecimiento económico.

La alta volatilidad del PIB regional nos muestra la dificultad que ha tenido la región para desarrollar un mercado sostenible en el tiempo. Como en épocas coloniales, América Latina todavía sigue dependiendo de los precios internacionales de bienes primarios con bajo contenido tecnológico. Haber desarrollado los mercados internos por países fue una proeza y todavía nos falta mucho trabajo y estamos lejos de conquistar un mercado interno regional. El comercio entre los países latino americanos es apenas del 16% del comercio internacional total de la región. En este tema existen economías de escala importantes para los mercados en el futuro. Al mirar las tasas de ahorro e inversión todavía estamos viendo economías muy primitivas donde gran parte de su PIB se consume. Y si a esto le agregamos inflaciones altas el control de la producción, la inversión y el crecimiento se vuelve más difícil.

Con respecto al gasto público los Estados latino americanos todavía no están haciendo un uso racional. Los gobiernos que alguna vez usaron la herramienta del gasto para el crecimiento en estos momentos la tienen inhabilitada por un comportamiento irresponsable y económicamente irracional. El gasto no estuvo focalizado en inversión con alta tecnología y valor agregado o atada a construir un tejido productivo en el sector privado que lo volviera más competitivo y que permitiera percibir ingresos futuros para cubrir el fácilmente las deudas. El legado del Estado colonial donde los puestos públicos se compraban o se asignaban por parentesco sigue vigente y vuelve mucho más difícil la implementación de sistema de valores colectivos o de ideales públicos. Finalmente, estas relaciones sociales en el Estado producen uno de los más grandes males de la región: la corrupción.

Podríamos pensar que estamos en un ciclo del crecimiento latino americano recesivo que no implica del todo una visión pesimista. Por el contrario, las crisis son momentos para autocriticarse, corregir los errores y buscar nuevas oportunidades. Debemos ahora pensar en crecer con tasas de crecimiento que permitan una reducción más rápida de la desigualdad económica y social. Esta crisis está permitiendo un reacomodo de los factores productivos y un cambio de visión en el Estado, más igualitaria y democrática. Adicionalmente, las ventajas comparativas que tenemos con nuestros recursos naturales y la biodiversidad están siendo cada vez más valoradas y explotadas. Socializar y democratizar la inversión en tecnología orientada hacia este sector y con una perspectiva de sostenibilidad puede ser una gran oportunidad para la región. Ojalá pueda pensarse en una estrategia de sostenibilidad para el norte del Cauca en este sentido.

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* Alejandro Guzmán Maldonado. Profesor de Economía, Universidad del Valle y Javeriana Cali

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