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Viernes, 23 de abril de 2021. Última actualización: Hoy

“Al Cauca le conviene la cesión del contrato”

El miércoles 3 marzo, 2021 a las 12:21 pm

“Al Cauca le conviene la cesión del contrato”, afirma Jorge Campo, director de la Asociación Caucana de Ingenieros, respecto a la construcción de la doble calzada Santander de Quilichao – Popayán.

Doble calzada Santander de Quilichao - Popayán.
Foto: Archivo.

Informe Especial para Proclama del Cauca.

Por. Felipe Solarte Nates.

Durante el gobierno de Juan Manuel Santos, en 2015, el entonces vicepresidente Germán Vargas Lleras, en ceremonia celebrada con bombos y platillos en el parque Caldas, anunció la adjudicación del contrato de concesión 11 de 2015, para la construcción por alianza pública-privada APP, de la nueva calzada y mantenimiento de la existente entre Popayán y Santander de Quilichao, en un trayecto de 76.1 kms y 2.1 billones de pesos de inversión.

Seis años después, cuando el tráfico automotor es más intenso y abundante en trancones en ambos sentidos, solo hay una valla a un lado de la vía, varios videos en Youtube explicando el diseño y programas sociales a desarrollar en seis municipios a lo largo de los cuatro tramos en que se ha dividido la obra, de los cuales, solo el trayecto tres cuenta con licencia ambiental.

En su columna dominical publicada en El Tiempo del domingo 28 de febrero, ante el incumplimiento de los hermanos Solarte en la ejecución de varios contratos adjudicados en varias obras en diferentes regiones del país, Germán Vargas Lleras propuso que el gobierno decrete la caducidad de los contratos para que de nuevo sean licitados y adjudicados, y no la cesión de estos a otros consorcios, como acaban de hacer con el proyecto Santa Ana-Neiva-Mocoa.

Después de varias reuniones celebradas en Popayán entre representantes de los gobiernos nacional, departamental, municipales, congresistas, directivos de gremios empresariales y de comunidades aledañas al trazado, han coincidido que la alternativa más viable y recomendable es la cesión del contrato, pues declarada la caducidad, tocaría arrancar de ceros, abrir nueva licitación, negociación de predios y con las comunidades, así como el trámite de licencias ambientales y nuevas negociaciones con las comunidades vecinas al proyecto, lo que sumaría más años y tropiezos a los cinco años de retraso de la obra y la posible pérdida de las vigencias futuras presupuestales asignadas al proyecto.

Para conocer información actualizada sobre el estado real del proyecto, Proclama del Cauca, entrevistó al ingeniero Jorge Campo, director de la Asociación Caucana de Ingenieros, después de entrevistarse con el ingeniero Carlos Solarte, con Jorge Duarte, gerente del consorcio Nuevo Cauca y con directivos de la ANI:

Jorge Libardo Duarte - Gerente del Consorcio Nuevo Cauca

“La realidad, hoy 2 de marzo de 2021, es que el consorcio Nuevo Cauca S.A.S. se encuentra ilíquido ya que no tiene financiamiento con la banca para lograr cierre financiero.

A la fecha, tanto la ANI, el Ministerio de Transporte y el concesionario están en la tarea de llenar los requisitos de ley para lograr que la ANLA expida las licencias ambientales a las unidades funcionales 1, 2 y 4, para que quede todo el trayecto habilitado para iniciar la etapa de construcción.

Sin este requisito es imposible iniciar obras, ni que el Consorcio Nuevo Cauca S.A.S., que está ilíquido por no tener respaldo de los bancos, pueda negociar la cesión del contrato con otros oferentes que aprobadas las licencias ambientales en los cuatro tramos, estarían dispuestos a negociar la cesión y acordar una “oferta no vinculante”, o sea negociación entre privados.

Llegando a esta negociación, quien compre el contrato al Consorcio Nuevo Cauca, presentará una Oferta Vinculante a la ANI y, si es aprobada, procederán a hacer el cierre financiero.

Logrado esto, termina la etapa de preconstrucción y se inicia la etapa de construcción que es de cuatro años.

La otra solución para el gobierno es declarar la caducidad del contrato como lo solicita y propone el Dr. Vargas Lleras el domingo pasado en El Tiempo… Administrativamente es lo más correcto. Para el Cauca es lo más perjudicial… ¿Qué puede ocurrir en este caso?:… Al declararse la caducidad debe el gobierno sacar una nueva licitación con todos los requisitos legales… Dos años más. Pero eso no es lo más grave. En esta circunstancias ¡Ojo!, se liberan las vigencias futuras y ese dinero lo puede disponer el gobierno para otras obras y el Cauca correría el riesgo de quedarse sin la soga y el sin el ternero, como sucedió en el gobierno de Lleras Restrepo, cuando trasladaron para otra carretera en Antioquia, el presupuesto del trayecto Timbío-El Estanquillo, mientras hacían nuevos diseños buscando eludir la falla del Romeral…  Esa plata nunca la repusieron.

… Lo óptimo sería que el Consorcio Nuevo Cauca tramite las 3 licencias ambientales faltantes para poder negociar la cesión y que el nuevo contratista inicie la construcción.

El gobierno cometió un grave error cuando abrió la licitación sin incluir que el proyecto requería licencias ambientales y negociaciones y acuerdos con las comunidades vecinas al trazado, lo que retardo el inicio de las obras.

El gobierno nacional y la ANI están comprometidos con ayudarle al departamento del Cauca y considera que en 60 días estarán las licencias aprobadas tal como lo solicitó la Asociación Caucana de Ingenieros en un solo acto administrativo”.

Otros importantes factores se sumaron al retraso del inicio de la construcción, fueron los problemas familiares, administrativos y legales desencadenados después de la muerte de Héctor, uno de los fundadores de la firma de los hermanos Solarte y cuyos hijos gestionan la sucesión de sus bienes, además de verse involucrados en investigaciones por irregularidades en el proyecto Canoas-Tunjuelito, en Bogotá y en la ruta del Sol II, en donde los vinculan con los sobornos de Odebrecht.

Ante la crítica situación han incumplido con los contratos adjudicados en proyectos como Santa Ana-Neiva- Mocoa, que acaban de ceder a otros contratistas, en una gestión similar a la que se propone para la cesión del contrato de la doble calzada Santander de Quilichao-Popayán.

Sobre los $200.000 millones, que según el director de la ANI pide el consorcio Nuevo Cauca de indemnización y sin iniciar obras, según directivos del consorcio, serían por concepto  del mantenimiento de la vía actual, la compra de terrenos a lado y lado del trazado de la nueva calzada, el pago de interventoría y de los servicios de la Policía de Carreteras.

Hasta el momento la ANLA sólo autorizó la licencia para el tercer tramo, pero a pesar que el director de la ANI, en noviembre, declaró en Popayán, que podrían tramitarla pronto para los tres tramos faltantes, esto no ha sucedido, y sin este requisito los del consorcio Nuevo Cauca, no pudieron gestionar financiamiento con los bancos, pues estos no se arriesgarían mientras todo el proyecto no este legalmente aprobado en cuanto a la licencia ambiental y acuerdos con las comunidades de indígenas, campesinos y afro-descendientes sobre las obras complementarias a ejecutar en sus tierras vecinas al trazado del proyecto.

Acerca de las peticiones de las comunidades vecinas al trazado en lo referente  a pares viales, y variantes para no afectar los centros poblados, centros educativos, caminos de acceso, reubicación de redes y acueductos veredales que se verían afectados por las obras, durante la reunión de noviembre de 2020 las partes interesadas acordaron que podrían solucionarse sin mayores contratiempos, previo acuerdo con las organizaciones comunitarias que no han presentado mayores objeciones siempre y cuando les cumplan las promesas.

Aclaradas las verdaderas causas del retraso de la construcción de la doble calzada Quilichao-Popayán, las fuerzas vivas del Cauca, Valle y Nariño esperan pronta definición para que al fin sea resuelto el trancón al inicio de las obras mediante cesión del actual contrato.

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