Jueves, 28 de octubre de 2021. Última actualización: Hoy

Agua, mujer y energía no son mercancías

El viernes 9 abril, 2021 a las 5:02 pm
La Salvajina es una salvajada - CELSIA

Agua, mujer y energía no son mercancías.

Informe especial de Proclama Cauca y Valle.

  • “Por las buenas o como sea, CELSIA debe responderle a las comunidades”: Francia Márquez, precandidata a la presidencia de la República de Colombia.
  • “En 1986 la memoria del norte del Cauca quedó sepultada con la represa de La Salvajina, la EPSA expulsó las comunidades en ese entonces y ahora CELSIA… Esta multinacional que devuelva lo que nos pertenece”: Feliciano Valencia, senador de la República.
Agua, mujer y energía no son mercancías

“CELSIA es una empresa mañosa que ha llegado a los territorios a ofrecer migajas, bombones, dilatando el proceso de consulta previa poniendo en riesgo la vida de las comunidades”: dirigencia del Palenke Alto Cauca PCN.
¡ASOCOMS por el territorio de Suárez!

Agua, mujer y energía no son mercancías

Las comunidades de Suárez y Buenos Aires, que viven a lo largo y ancho de la represa de La Salvajina, exigieron el día de hoy, 9 de abril de 2021, a las afueras de las instalaciones de la empresa CELSIA a una sola voz el respeto por la permanencia en el territorio en un ambiente sano; “es momento de que la empresa SALVAJINA CELSIA EPSA-ARGOS responda por las acciones y omisiones que ha causado, tales como desplazamiento de personas, contaminación ambiental, cambios anormales en el clima, entre otras situaciones por las cuales nos unimos y rechazamos aquellos actos, pues estamos cansados y exigimos una pronta respuesta, además de un plan inmediato y eficaz para atender la situación actual”: Francia Márquez, precandidata a la presidencia de la República de Colombia.

La represa Salvajina está ubicada al suroccidente de Colombia y al noroccidente del departamento del Cauca, en los municipios de Morales, Suárez y Buenos Aires. Cubre una extensa área que abarca una longitud de 23 kilómetros, 400 metros de ancho y 150 metros de profundidad. Fue construida en 1985 aprovechándose de la riqueza del territorio en fuentes hídricas, utilizando los ríos Cauca, Ovejas, Inguitó, Asnazú y Marilópez, Damián, Marilopito, y las Quebradas de El Chupadero, La Chorrera, Los Pasos, Los Morados, La Laja, El Danubio y San Miguel.

La construcción causó desplazamiento de la población, pérdida de biodiversidad, y de medios de subsistencia. En su mayoría, la población asentada en la zona era afrodescendiente. Además del desplazamiento, se ocasionó ruptura entre las etnias que habitan el territorio, según un líder de la comunidad, “a margen derecho está la etnia indígena y a margen izquierdo estamos los afrodescendientes”. Recuerda también que la represa dividió familias, dejándolas incomunicadas e impidiendo a generaciones enteras conocerse, pues en territorio indígena quedaron familias afro, concretamente los corregimientos de Mindalá y Pureto, que antes solían atravesar el río, que se pasaba muy fácil en canoa. Esto produjo un corte en la identidad cultural (Colectivo Punto de Fuga, 2012).

Según lo manifestado por la comunidad, los problemas no acabaron con la construcción de la represa. En el artículo de Ortega, Soler y Cañegas (2006), se mencionan los siguientes impactos:

  • Sociales y económicos: La pérdida de las fuentes de trabajo que garantizaban la sostenibilidad de las comunidades negras e indígenas en los territorios inundados. Resultaron afectadas la minería (oro), pesca, extracción artesanal de materiales de construcción para sus viviendas y agricultura. Esto implicó un descenso del ingreso económico familiar significativo.
  • Culturales: El desmembramiento familiar debido a las condiciones de miseria, obligaron al desplazamiento intrafamiliar y al desplazamiento de población entre diferentes veredas.
  • Ambientales: La variación de la temperatura promedio en la zona del embalse y la erosión de las riveras de la represa por la alta concentración de agua, implicó la pérdida de especies propias del ecosistema natural del río y de su rivera, además de producir cambios significativos en las tipologías agrícolas.
Violinada por la Dignidad: La Salvajina es una salvajada.

En Colectivo Punto de Fuga (2012) se reseña lo siguiente: Toda la madera que había en la zona no fue removida, no la sacaron. Cuando hacen las descargas de la represa aguas abajo, la contaminación cae. Pero de ninguna manera se ha querido abordar eso. Además, decían que el objetivo de la represa era impedir las inundaciones y por eso querían desviar el río Ovejas hacia el Cauca, aumentando el caudal de este para controlarlo, pero lo que realmente quieren es que la producción de energía sea mayor.

Agua, mujer y energía no son mercancías

Cada vez que hay creciente nos damos cuenta que aquel argumento era una mentira porque nuestros hermanos que viven más debajo de la represa siguen estando inundados. La verdad, todo eso se hizo con un fin de producción y no de controlar. En Gonzáles (2008), se señala que también ha crecido el número de denuncias por la violación a los derechos humanos de la población, las comunidades locales afirman que, desde el comienzo del funcionamiento del embalse han recibido multitud de amenazas y los líderes comunitarios han sido criminalizados.

Sigue a Proclama en Google News
Deja Una Respuesta
Abrir el chat
1
Paute aquí
Hola 👋
¿En que podemos ayudarte?