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Adiós al «famoso español más famoso de la historia”

El domingo 8 septiembre, 2019 a las 7:57 pm
Adiós al "famoso español más famoso de la historia”
Montaje con imágenes de https://www.infobae.com y https://as.com

Adiós al «famoso español más famoso de la historia”

Adiós al "famoso español más famoso de la historia”

Camilo Blanes Cortés conocido artísticamente como Camilo Sesto, vivía obsesionado por la eterna juventud. Quería vivir 100 años con la imagen que conocimos de sus mejores momentos en los 70, para ello recurrió a múltiples tratamientos estéticos, que como acontece en la mayoría de los casos, convierten la imagen de esa persona en una especie de caricatura. Eso le ocurrió con su prejuicio que lo mudó a una especie de maniquí, por no darle el paso justo a los años, con una vejez maravillosa que le hubiese permitido llegar al menos a los 80 años.

Pero estas vanidades cuestan caro. Camilo Sesto ya había pasado por un episodio grave en los 80 cuando contrajo una hepatitis que lo obligó a someterse a un fallido trasplante de hígado en 2001. Ello minó su salud, afectando significativamente sus condiciones biológicas (expectativa de vida) haciéndolo más vulnerable a cualquier alteración sanitaria, lo cual se tradujo en una especie de falla multisistémica al verse afectados sus riñones, que además debieron soportar unos cálculos. Muy seguramente y por lógica fisiológica lo que acabó deteriorando el organismo del declarado mejor cantante español, fueron los traumas quirúrgicos por parecer joven eterno. Esto no es gratuito y pasa una factura muy costosa.

Algo recurrente en las celebridades, que creen que la fama, el dinero, el éxito, el poder (todo efímero) los vuelve invulnerables. Pero en asuntos de salud y peligro de enfermedad, no hay diferencias en los riesgos. Muchas veces los menos favorecidos tienen mayor capacidad de soportar males degenerativos o catastróficos y mayor expectativa de vida. El análisis frío y sensato de la situación del muy querido artista ibérico, nos lleva a concluir que su afán y añoranza por sus mejores años mozos, lo vencieron.

Camilo desde hace años estaba en el peor de los mundos para someterse a procedimientos de rejuvenecimiento forzado. Estos traumas más que mejorar su imagen lo pusieron en ridículo ante el mundo, con una figura artificial, impostada. Si su preocupación prioritaria hubiese sido el elemental mantenimiento de su salud, con seguridad que era otra historia, con un retiro bondadoso que le pudo proporcionar unos mejores y más años en lontananza.

El cantante alicantino estaba a punto de cumplir 73 años el 16 de septiembre. Pero su historia clínica lo muestra con demasiados altibajos, lo cual obligaba a tener la máxima prudencia y la mínima exposición a situaciones que alteraran sus indicadores biológicos. Al parecer tres de sus órganos blanco (esenciales para la vida), estaban evidentemente deteriorados: riñones, hígado y corazón. La protección de los mismos desde una alimentación estricta era perentoria, además los cuidados médicos indispensables en su condición, la actividad física controlada y el manejo profesional de sus niveles de estrés o cargas emocionales.

Esa era su ruta de vida, que lamentablemente escasamente cumplió. Pero la historia de sus últimos 15 años, cuando anuncia un retiro ‘que sí, que no’ con una gigante despedida en el 2009, lo vuelven proclive a preservar una imagen por la que el público deliró en los 70 y 80. Esa nostalgia lo llevaría a una muerte algo prematura. Se obligó a someterse a traumáticos y riesgosos procedimientos estéticos, correctivos y quirúrgicos, por lo demás absolutamente innecesarios. Son traumas extraordinarios que además obligan al consumo masivo de antibióticos, antiinflamatorios, poderosos analgésicos y seguramente tranquilizantes. No hay organismo humano que pueda soportar esa carga farmacológica sin padecer serias consecuencias, especialmente en el hígado y los riñones con alto riesgo de falla multisistémica (que fue por lo cual definitivamente murió). Y máxime en la condición tan delicada que soportaba Camilo Sesto.

Repetimos la historia de Michael Jackson, de Elvis Presley, víctimas de fármacos por mantener su vanidad. Lamentablemente el idolatrado en Iberoamérica Camilo Sesto con decenas de canciones exitosas e inolvidables no fue la excepción. Su última presentación, en un estado lamentable en noviembre de 2018 nos recordó a Héctor Lavoe en sus últimos años, obligado a cantar. Camilo sin voz, sin fuerzas, sin poder mantenerse en pie, presentó su último trabajo: «Camilo Sesto sinfónico», al lado de cuatro jóvenes cantantes, que taparon algo sus debilidades. Fue una despedida con enorme sin sabor, triste, con una figura desconocida, parecía un muñeco.

Por decisión propia vivía en solitario, nunca se casó. Su “romance” platónico más sonado y que “jamás” (como dice su canción) se pudo hacer realidad, fue por la actriz griega y cantante Melina Mercoury, quien fue (1981) Ministra de cultura. Un amor imposible (tal vez no pasaba de la admiración), era unos 25 años mayor, pero le inspiró una de sus más bellas canciones: Melina:

Mantuvo una corta relación con la mexicana Lourdes Ornellas con quien tuvo a su único hijo Camilo Michel, con quien vivió una relación con altos y bajos. Le costó meses reconocerlo como suyo, luego entro en crisis con su exmujer y en su palacete español al parecer recibía un trato de segunda según se quejó hace poco su madre.

A pesar de todo como artista fue brillante uno de los mejores de Europa, por ello le merecieron múltiples reconocimientos. En 1973 recibió el galardón como “el mejor cantante del año en España”. En 1978 “El amor de mi vida” se convierte en el sencillo más vendido de la década del mundo hispanoamericano. En 1979 es presentado en EEUU como el Sinatra de España. Logró vender más 150 millones de copias en varios continentes

Camilo Sesto fue elegido en 2007 como “El famoso español más famoso de la historia” por votación del público, dejando atrás a grandes como Raphael, Julio Iglesias, Joan Manuel Serrat, Miguel Bosé y Nino Bravo, además de actores, nobles españoles, escritores, pintores, científicos, entre muchos más. Por ello el presidente del gobierno español Pedro Sánchez ha sido uno de los primeros en lamentar su muerte. Hoy es tendencia en el mundo la conmoción por su inesperada partida. Con sus canciones, seguirá siendo absolutamente inolvidable y vivirá por siempre entre su más querido público.

“Algo de mí” se convirtió en la canción número uno y más icónica en Latinoamérica, la que seguramente más recuerden hoy los adultos contemporáneos, a pesar de la multitud de éxitos:

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