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ACEITUNAS…

El lunes 25 noviembre, 2013 a las 10:35 am

Sin título-1Rodrigo Valencia Q

Especial para Proclama del Cauca

El pintor payanés Adolfo Torres Rodríguez ha abierto una exposición de sus últimas obras en el Club Popayán, como parte de los eventos que acompañan el marco del XI Congreso Gastronómico de Popayán que se realiza por estos días en la ciudad.

¿Qué hacen una modelo, sombrillas, boinas, botas, antifaces, triciclos y bicicletas en un cuadro? ¿Aparecen como el excitante condimento del tema? ¿El eros que debe ser mostrado por la imagen para recordar-olvidar el presente que se esquiva? ¿Las palabras secretas se piensan en la intimidad del dibujo o la pintura? Mucho hay en el eros, que nos pertenece desde la luz a la sombra; rodea un torso, unas piernas, el volumen de unos senos que invitan a mirar, las sugerencias que irrumpen al contemplar la intensidad de una espalda, la piel que habla y no se esconde. Una fiesta para los sentidos, circunstancia motivante del momento. Provocar la semblanza del deseo, hacerla asequible por medio del cuadro del pintor es aventura que se repite insistentemente dentro de la historia del arte. Las obras de Adolfo Torres tienen el prestidigitante alborozo del deseo, el abrirse sin dificultades por mediación del erotismo festivo. Las aceitunas, tan redondas, atractivas, lúbricas y pasajeras (duran poco entre los dedos y más en el sabor que dejan en la boca) están allí un poco tácitas, en simbólica reminiscencia del éxtasis de los sentidos; hacen que el cuadro sea anécdota, referencia de un rato cualquiera que la tarde prodiga entre las brochas, el pigmento y el color. En estos cuadros y bocetos se oye una campana que golpea sobre la piel.

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