Titulares de hoy:    

Primer quemado con pólvora en el Cauca es de Quilichao     ~    

Traslado de archivos del IGAC de Quilichao a Popayán perjudicaría a la región     ~    

Niño de 9 años es el primer quemado con pólvora en Cali     ~    

Secretaría de Salud invita a no manipular pólvora para evitar quemados     ~    

Gobierno Departamental transforma vida de los caucanos, con apoyo de Cooperación Internacional     ~    

AGROSAVIA entregará semilla de yuca para uso industrial en Cauca     ~    

Colibrí Dorado: Un incentivo al cuidado del medio ambiente     ~    

¡Enciende la vida! Cauca avanza sin pólvora     ~    

En Colombia 36.766 personas han muerto por coronavirus     ~    

El fracaso del proyecto doble calzada Santander – Popayán     ~    

Restricciones en Quilichao por temporada decembrina     ~    

La mítica historia de “El santo Cachón”     ~    

Caucano ganó carrera Grands BMX 2020 en Estados Unidos     ~    

Aprobada construcción vía que une Panamericana con Bolivariana     ~    

Quilichao conmemoró el día de la víctimas     ~    

“Es indignante y preocupante el nuevo problema que tiene la construcción de la doble calzada Santander- Popayán”     ~    

Alcaldes del norte del Cauca continúan “trabajando en llave”     ~    

Fiesta de grado con más de 160 asistentes fue desarticulada en Cali     ~    

Prohibidas las reuniones con más de 50 personas en el Valle     ~    

Inversión educativa, vial y ambiental para el municipio de Sucre     ~    

Miércoles, 2 de diciembre de 2020. Última actualización: Hoy

A 60 años de la muerte de Gaitán

El martes 8 abril, 2008 a las 7:58 am

El pasado 9 de Abril se cumplieron seis décadas de la muerte más sentida de los colombianos y cuyo histórico episodio dejó una secuela de tragedias y sangre que aún el país recuerda como si fuera ayer. Se trata de la violenta desaparición de Jorge Eliécer Gaitán quizá el único verdadero caudillo del pueblo que ha tenido nuestra patria.
En Puerto Tejada, el pueblo más liberal del Cauca con los sucesos de aquel 9 de Abril de 1948, cuentan que sólo hubo dos muertos, un par de compadres que fueron arrastrados por las crecientes aguas del Río Palo. El liberal al intentar sacar a su compadre conservador asustado se arrojó sin saber nadar y ambos murieron ahogados.
La dirigencia de entonces bajo las lumbreras intelectuales de Natanael Díaz supo orientar a los Macheteros del Cauca, llevando mensajes de convivencia y madurez política como así lo inspiraba el pensamiento y la figura del emulado caudillo liberal asesinado en Bogotá.
Quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo personalmente aseguran que Jorge Eliécer Gaitán fue el caudillo por excelencia y nadie, antes no después de su muerte, ha llegado a calar tan hondamente en el alma colectiva de los colombianos. En la tribuna, era dueño de voluntades y bien podía producir la tempestad atronadora de los aplausos y los gritos, o, por el contrario, imponer el silencio a multitudes agresivas y violentas y hacerlas obedecer sumisamente; contrariando las leyes de la psicología popular.
El Gaitanísmo llegó a tener visos de un mesianismo que a juicio de muchos, no dejaba de ser peligroso para el mismo caudillo, sus críticos sostenían que de haber llegado Gaitán a la presidencia, necesariamente llegaría la decepción, pues sus seguidores, las capas más pobres de los colombianos, pensarían que al otro día de posesionarse solucionaría los problemas de la época con la misma facilidad y eficacia con que las palabras y los conceptos salían de sus labios en las tribunas públicas.
Gaitán era un hombre de firmes disciplinas universitarias. Su carrera como abogado penalista fue un sendero de triunfos resonantes. Su tesis de grado en la universidad Nacional lo muestran desde los primeros años como un hombre preocupado por la problemática social de su país, y como un apóstol de los desposeídos. En el campo de la criminalística fue un hombre respetable al ser recordado como el más eximio penalista de la ciencia forense. Tenía además un acervo cultural, pues había viajado y estudiado en Europa con una profunda formación política y humanística.
A todo esto agregaba una personalidad fuerte, que algunos encontraban en exceso autoritaria. Era evidente que poseía un gran don de mando, emanado de la propia seguridad en sí mismo, y que hablaba con un lenguaje, llano, directo, sin eufemismos ni reticencias, en una franqueza que a veces llamaba rayaba en lo bullicioso.
Pero su gran magnetismo era su enérgica voz en sus discursos que dejaba al auditorio boquiabierto. En la tribuna era arrollador, pues sus palabras calaban en mente de quienes escuchaban complacientes una elocuencia ruda y estremecedora. Gaitán era la voz del pueblo expresándose por primera vez en la historia con la altivez y la resonancia de un auténtico líder popular. Era un gran gladiador de ideas, que alcanzó a ser concejal, diputado, ministro, alcalde de Bogotá y hasta embajador, muriendo pobre pues pertenecía a una clase de políticos probos y austeros que ya no existen en Colombia.
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