IN MEMORIAM DE JULIA EMMA VALENCIA – Proclama del Cauca
Miércoles, 23 de agosto de 2017. Última actualización: Hoy

IN MEMORIAM DE JULIA EMMA VALENCIA

El Sábado 12 Agosto, 2017 a las 11:13 am

Increíble. Inaudita. Dolorosa. Sorpresiva. Demasiado triste. Todos muy compungidos ante la fatal noticia del pasado domingo 6 de agosto del presente año, especialmente los educadores quilichagüeños y la comunidad nortecaucana: en la ciudad de Cali, había fallecido a la medianoche del sábado 5 de agosto /17, nuestra gran amiga, colega, poeta y cómplice muy activa del ingrato quehacer docente, JULIA EMMA VALENCIA, a la edad de 57 años, víctima de una operación del cáncer de colon y sobretodo del descuido preventivo y profiláctico de los empleados de la tristemente célebre “Clínica Rey David” (a la cual, algunos llaman con mucha razón: “Rey Morir”), quienes dejaron que unas bacterias malignas acabaran con su vida joven, con su sonrisa plena a flor de piel, con sus planes para ayudar a sus dos bellas hijas Dianita y Silvia y con su incesante labor docente en pro de la comunidad quilichagueña, muy reconocida por los diversas personas que tuvimos el gusto de conocerla y que hoy damos testimonio fidedigno de ella.

JULIA EMMA VALENCIA

JULIA EMMA VALENCIA Fotografías tomadas de https://www.facebook.com/

Esa plácida mañana del 6 de agosto/17, muy temprano, leí en mi WhatsApp, una noticia fragmentada, afirmando simplemente: “Murió una compañera, Julia Emma”. Lógicamente era un mensaje muy lacónico, demasiado laxo, muy escueto, pues muchas compañeras tienen ese nombre y la curiosidad por conocer algo más, colmó mis expectativas naturales. Pasaron las horas y de pronto, el estupor, el cimbronazo, la incredulidad: junto a la noticia completa apareció la foto de JULIA EMMA VALENCIA, siempre sonriente y feliz, como siempre la habíamos conocido en vida, siendo su imagen inolvidable y eterna, su marca personal. A su lado, la cinta de luto, anunciaba lo inexorable y el desenlace fatal. En ese instante supremo, miles de preguntas afloran sobre el triste suceso, junto a los sentimientos más reales de nuestra alma y de nuestro ser y las lágrimas surcan nuestro rostro y lo inundan a borbotones, como me pasó a mí…

La temprana muerte de Julia Emma, es una de aquellas que uno se resiste a aceptar a primera vista y luego de esa impresión, nos desmadejamos interiormente y empezamos a recordarla, como tratando de revivirla, momento a momento, instante a instante, segundo a segundo.

JULIA EMMA VALENCIA

Ante la triste realidad, nada mejor que recordarla por lo que ella hizo y fue, por su vocación de educadora comprometida, por sus dotes literarias y poéticas, por su carisma y don de gentes, por su eterna y bella sonrisa incomparable. Por esto, comparto con ustedes, el testimonio de la doctora Lucy Amparo Guzmán, quien dijo sobre ella: “HOY, SANTANDER DE QUILICHAO, PIERDE A UNA GRANDE, QUE VIVIRÁ DESDE EL LEGADO QUE SU PASIÓN POR SU DON DE ENSEÑAR, NOS DEJÓ A ESTA Y LAS FUTURAS GENERACIONES… DESDE ELLA, APRENDÍ A RESPETAR Y QUERER MUCHO MÁS A CADA DOCENTE QUESE CRUZABA EN MI CAMINO… AL CONOCERLA, SUPE QUE HAY PROFESORES CON CAPACIDAD DE DAR LA MILLA DE MÁS POR SUS ESTUDIANTES Y SU GRAN PASIÓN POR SU LABOR”.

Descansa en paz, gran amiga y colega incomparable, gracias por haberme regalado tu amistad y sonrisa eterna. Nunca te olvidaré. Te llevaré siempre conmigo en un resquicio de mi corazón.