MES DE LA AFROCOLOMBIANIDAD: POCA APROXIMACION REAL DE LA VIDA SOCIAL DEL PUEBLO NEGRO A LAS DINAMICAS EDUCATIVAS DE LAS ESCUELAS Y COLEGIOS DEL PAIS – Proclama del Cauca
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Viernes, 28 de julio de 2017. Última actualización: Hoy

MES DE LA AFROCOLOMBIANIDAD: POCA APROXIMACION REAL DE LA VIDA SOCIAL DEL PUEBLO NEGRO A LAS DINAMICAS EDUCATIVAS DE LAS ESCUELAS Y COLEGIOS DEL PAIS

El Jueves 18 Mayo, 2017 a las 4:59 pm

Por: Luis Fernel Bonilla Rosero
Fundación Cultural Afrocolombiana “Tambor y Caña”
Santander de Quilichao

Reparaciones para el pueblo Afrocolombiano: “Si no tenemos el espíritu preparado
para resistir, Sencillamente seremos victimas pasivas del enemigo, que nos viene a la casa,
nos saca de la casa, nos la destruye y nos asesina”
Manuel Zapata Olivella

Después de Brasil, Colombia es el país de América Latina, con el mayor número de hombres y mujeres de ascendencia africana. Se estima que el número de personas afrocolombianas está cerca de un 25% de la población total de la nación, aproximadamente 10,5 millones de habitantes son negros. Esta población esta diseminada en todos los departamentos y regiones del país. El mayor porcentaje del pueblo negro está ubicado en la Costa Pacífica, especialmente en el departamento del Chocó, aunque debido a la migración forzada han aumentado su presencia en los cordones de miseria de las grandes ciudades. Y hoy es muy significativa la cantidad de hombres y mujeres negras que viven en los valles interandinos y en las capitales de los departamentos del sur occidente del país.

Debido al conflicto interno en nuestro país, de más de sesenta años, hemos convivido con la muerte, el desamparo y la inestabilidad comunitaria y personal. Las posibilidades de progreso, crecimiento y desarrollo social, no existen en nuestros territorios, lo cual se traduce en una precariedad cotidiana que ha convertido al pueblo negro en el sector más vulnerable de la nación y los ha invitado a abandonar sus tierras y aprender a subsistir en lugares donde sus saberes ancestrales y formas de producción son poco útiles.

A la población afrocolombiana se le dio su estatus de ciudadanía de segunda con la expedición en 1851 de la “Ley de libertad de los esclavos”, que abolió legalmente la esclavitud y la esclavización de personas en Colombia. Los esclavizados y sus descendientes quedaron en el país como ocupantes de hecho, mas no en derecho y con derechos; quedaron ocupando el territorio, pero “ilegales”, por haber sido excluidos del ordenamiento jurídico republicano y del Estado de Derecho, e ignorados en las leyes como sujetos jurídicos con derechos étnicos y ciudadanos especiales.

Siendo pobladores de hecho del territorio patrio quedaron en un limbo jurídico, sin ciudadanía, durante 70 años y, poco a poco, según los intereses políticos dominantes se fueron integrando al proyecto de Nación, en un proceso espontáneo que duro desde 1852 hasta 1991, cuando por primera vez en la historia jurídica de la República de Colombia, la Constitución Política les menciona y reconoce como sujetos jurídicos con derecho de diferenciación positiva, con la denominación de “comunidades negras”. La esclavización fue una institución del Imperio Español que utilizó el trabajo forzado de los indígenas, en primer lugar, y de las personas africanas, en segundo, para saquear las riquezas de América. El Estado español es responsable histórico de la esclavización, definida esta última como un crimen de lesa humanidad[1].

Durante la presidencia de Andrés Pastrana, mediante la Ley 725 del año 2001, se estableció que, el 21 de mayo, en Colombia, en todos los municipios del territorio nacional se deber conmemorar la abolición legal de la esclavitud, recordando que los hombres y mujeres negras fueron esclavizados hasta el año 1851, en homenaje a los 150 años de abolición de la esclavitud. Es el reconocimiento a la plurietnicidad de la Nación Colombiana y la necesidad que tiene la población afrocolombiana de recuperar su memoria histórica, se desarrollará una campaña de conmemoración que incluya a las organizaciones e instituciones que adelanten acciones en beneficio de los grupos involucrados en este hecho histórico[2].  En especial, esta Ley se propone que la sociedad colombiana conozca la historia y los aportes que el pueblo negro ha hecho a la construcción de país.

Con la Constitución de 1991, Colombia reconoce a los grupos étnicos y define al país como un Estado plurietnico y multicultural, garantizando que en los territorios que ocupan los grupos étnicos la lengua oficial es la de tales grupos. De igual forma la Constitución asegura la igualdad de sus habitantes y el derecho a no ser objeto de discriminación por pertenecer a los grupos étnicos.

Mayo es el mes que, en todo el país se hace el reconocimiento a un pueblo, que ha puesto su historia, su fuerza, sus saberes y conocimientos al servicio de la nación. Los hombres y mujeres negras se desprendieron de su cultura para edificar un país que se tejió y organizó la vida social con un nuevo sentido comunitario. Una nación que se engrandeció con los aportes –materiales, simbólicos, espirituales y políticos- de los ancestros africanos.

La afrocolombianidad es más que un color de piel, es un nuevo sentido de relacionamiento de territorio-identidad, que encierra nuevos valores, lógicas y formas propias de apropiarnos y transformar la realidad, que hace parte de la historia, la genética, lo productivo, la lingüística, la literatura, la estética, el arte y la música y todas las manifestaciones que se viven en la sociedad colombiana.

El mes de la afrocolombianidad es un espacio social – educativo para revisar la vida institucional-escolar y hasta qué punto las relaciones pedagógicas y formativas que establece el maestro con sus estudiantes mediada por el conocimiento y la información, incluye: la reflexión ciudadana y política sobre la realidad de las comunidades y la reivindicación de los derechos humanos y étnicos del pueblo afrocolombiano. No es el mes para estereotipar la vida y cultura de los negros, a través de convertirlo en un carnaval folclórico y rumbero, sino para entender su dinámica, sueños y luchas por ser incluido en la vida social de la nación.

El mes de la afrocolombianidad es el escenario para revisar la presencia histórica del pueblo negro en Colombia; el pasado, presente y futuro de las culturas africanas y afrocolombianas, su inserción en la vida social y política del país, pero sobre todo las formas de luchas de sus organizaciones. Es el momento para que las personas no afros cuestionen la historia del país y la negación de posibilidades de desarrollo a este pueblo que ha dejado hasta su última gota de sudor en la construcción de la nación.

El mes de mayo es un momento para instalar en el currículo institucional el sentimiento y los valores de Afrocolombianidad, como significante y constructor de sentido a una pasión llamada Colombia, donde se dé mayor relieve a saberes y lógicas ancestrales de formación, propios del pueblo afro que ha contribuido al desarrollo social de la nación. Es darle nuevas formas curriculares a la dinámica escolar e instalar nuevos contenidos y procesos pedagógicos que dinamicen las relaciones y la alteridad en el aula de clase.

Es el momento, de pensar, hacia el interior de las comunidades y grupos organizados, y preguntarnos ¿Cómo construir una conciencia liberadora que nos permita romper el velo invisible de dominación política que no ha permitido ver el potencial político que somos el pueblo afro en el país? ¿Por qué no hemos podido construir opciones políticas propias desde el sentimiento afro, que incluya intereses de otros sectores sociales que comparten con nosotros la precariedad en el nivel de vida que nos han impuesto quienes ostentan el poder? ¿Por qué los maestros no hemos entendido que la etnoeducacion y los estudios afrocolombianos es una apuesta política y social que permite avanzar como grupo étnico? Y ¿Por qué no hemos podido exigir al gobierno nacional los derechos que nos asiste como un sector social significativo en la realidad social colombiana?

El mes de la afrocolombianidad, desde hoy, debe convertirse en el mejor escenario potenciador para sembrar la semilla de la unidad afrocolombiana y edificar y dar forma a la conciencia liberadora para construir una nueva comunidad afro, que piense más allá de los intereses individuales y se proyecte como alternativa de poder en el futuro de la nación.

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[1] Mosquera M., Juan de Dios; Biblioteca Virtual “Luis Ángel Arango”: Boletín del Movimiento Nacional Afrocolombiano Cimarrón

[2] LEY 725 DE 2001 (diciembre 27) Por la cual se establece el Día Nacional de la Afrocolombianidad.

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