El Violín Triste – Proclama del Cauca
Miércoles, 23 de agosto de 2017. Última actualización: Hoy

El Violín Triste

El Viernes 19 Mayo, 2017 a las 9:45 am
Doly Enriquez

Doly Enríquez

En días pasados, en la estación Ricaurte del sistema Transmilenio de Bogotá Colombia, un joven de 20 años fue multado por un policía con un “comparendo”.

El delito: tocar violín y animar el alma mediante “Czardas”, una de las interpretaciones de Vittorio Monti.

Sebastián García; quien hizo parte de un hogar para niños y jóvenes en condiciones de abandono de la capital de la república, que encuentra en la música una puerta a mejores condiciones y oportunidades de vida.

Desgraciadamente en este país el arte, la música y la cultura siguen siendo tratadas con migajas y limosnas miserables.

A los artistas nos tildan de locos, “animales raros” que no encajamos en lo cuadriculado de esta sociedad impositiva que no deja oxigenar el pensar diferente.

La música es un trabajo digno y “no me quiero quedar quieto”, dice Sebastián con esa sensibilidad que nos caracteriza a quienes sabemos del alma, como esencia de la vida misma.

El Violín Triste - Multado por tocar violín

Imagen: http://www.pulzo.com

Esta triste historia ha tocado lo más profundo de mi ser, pues, el violín es mi instrumento musical preferido.

Los sonidos del violín  no interrumpen, no incomodan, por el contrario son un descanso y animan el alma en medio de tantas desgracias y angustias que a diario ocurren.

Otra cosa es cuando se suben en un bus, con un parlante a todo volumen interrumpiendo la paz y la tranquilidad espiritual.

El nuevo código de policía deberían aplicarlo donde verdaderamente se necesita y es urgente. Por ejemplo en el Parque Artesanal Loma de la Cruz de Cali; donde los viciosos se apoderan del espacio público y no permiten que las familias disfruten de “sano esparcimiento”, además, los Artesanos se intoxican y la gente no viene a comprar por lo desagradable del ambiente, vecinos del parque, en su mayoría adultos mayores a diario se quejan de la situación. Y eso que en el parque hay un CAI de la policía.

“La música es la fe de un mundo cuya suprema filosofía es la poesía”. Germaine Necker.