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IVÁN VALENCIA Q, HOMENAJE A CÉZANNE

por Proclama del Cauca el Miércoles 19 Abril, 2017 a las 1:24 pm
Rodrigo Valencia

Rodrigo Valencia Q ©

Iván Valencia Q, “Homenaje a Cézanne”, óleo sobre lienzo, 1965

Sin duda, este espacio-bodegón proclama a Cézanne, aunque la construcción no geometriza, como en las obras del célebre pintor francés. Dispersa, más bien, en forma abstracta, formas y pinceladas; flotan, o están sobre una mesa que diluye contornos en informales definiciones, tocadas por vibrantes colores.

Hay certidumbre en la concepción; un albergue de texturas aglomera recuerdos de frutas, y algún mantel cae de manera que una realidad no quisiera constatar, mientras, atrás, una construcción negra, vertical, favorece el ímpetu de las preguntas a resolver. Pero es que un cuadro no es repetición de una realidad; es un acontecer en imaginarios giros hacia la libertad y el receso de lo creíble; la credibilidad la propone el artista, la deja al ojo observador en un juicio que habrá de resonar internamente en la intuición sensible, no en el rigor físico exigido por la representación del mundo exterior. Y tal atrevimiento construye una pauta estética, que es el valor y mundo propio del cuadro.

El pintor Iván Valencia Q acentúa aquí este llegar a ser de la pintura como búsqueda de totalidades envolventes, líricas, abstracción entre la forma y la descontextualización de la misma. Una atmósfera cromática unifica el expediente del cuadro, los colores se pertenecen unos a otros como cuando la unidad armónica reina en ellos con actitud soberana. Siempre estará allí la mirada inspeccionando la cuestión central: la pintura es un canto para el ojo; entre cuatro bordes, la imagen se satisface a sí misma como ley autónoma de su propio mundo. Y no se deben exigir más explicaciones, allí donde las razones no son parámetros para la sensualidad que contempla una obra de arte.

RVQ