Minas de oro y cultivos ilícitos fueron destruidos en minga – Proclama del Cauca
Domingo, 22 de octubre de 2017. Última actualización: Hoy

Minas de oro y cultivos ilícitos fueron destruidos en minga

El lunes 20 febrero, 2017 a las 5:35 pm

Robin Llewellyn

Tres minas ilegales, una planta centro de proceso de oro, y plantaciones de marihuana y coca fueron destruidas ayer, en una minga comunitaria que involucró comuneros de los resguardos de Canoas, Munchique Los Tigres, y Nasa Kiwe.

Las minas del oro en el cerro de Munchique adquirieron gran controversia después de la muerte de un comunero indígena en la noche del 5 de enero 2017. Por decisión del décimo cuarto Congreso Regional del CRIC realizado en Kokonuco, la minería no es permitida en los territorios indígenas.

Los comuneros reunieron en el centro de Canoas, prepararon chicha y panela para el día, y viajaron en chivas y motos para destruir un campo de cultivos ilícitos.

“¡La mata que mata!”, dijeron algunos participantes cuando regaron las hojas en la carretera para que fueran aplastadas por las llantas de las chivas y vehículos.

Los comuneros prosiguieron destruyendo una mina, entraron a un hueco cuadrado (cúbico) para desmontar y sacar la madera que estaba soportando la mina. El sistema de electricidad para la mina también fue desmontado.

Posteriormente, las chivas condujeron a los indígenas a otro centro usado para sacar el oro de la tierra con el uso de mercurio. Los comuneros desmontaron las máquinas, frente la oposición del administrador del centro, y la familia de la finca.

“¡Ustedes están en propiedad privada!” gritó. “Yo podría dar empleos con este equipo. ¿Cómo puedo alimentar mis dos hijas ahora?” Un comunero respondió: “Ustedes están contaminando la tierra con ese veneno. La tierra no es solo de ustedes”.

El administraador dijo que “tenía 120 hectáreas de tierra en Toribío, de donde lo sacaron. ¿Qué puedo hacer? ¡Aquí no quedó nada!”.

La minga siguió hacia la vereda El Cóndor, donde los indígenas subieron a dos huecos en el cerro de Munchique, pasando un minero joven que dijo a sus compañeros: “Van a atropellarme, mira como caminan.”

Uno de los huecos tenía casi 100 metros de profundidad, equipado con cables para iluminar el trabajo de los mineros. Los comuneros sacaron la madera cerca de su apertura, y empezaron a hacer el trabajo peligroso de desmontar la estructura de la mina. Al fin, el hueco fue tapado, y los comuneros se reunieron en las chivas para bajar.

En el descenso, los comuneros fueron atacados, muchas piedras fueron lanzadas desde arriba y de las cuestas del cerro, impactando en las chivas. Los comuneros saltaron, la Guardia Indígena buscó a los responsables en los campos de café de arriba. Sólo se encontró un responsable, que fue llevado a Canoas e interrogado frente a la audiencia. Cuando las chivas se fueron, algunos jóvenes se podían ver en las laderas arriba.

Según las autoridades indígenas, la minga fue solo la primera de otras programadas para eliminar los cultivos ilícitos y tapar los socavones, porque “hay más huecos por allá”.

De acuerdo con el gobernador de Canoas, Jesús Campo, “el motivo de las mingas es el control territorial, defendiendo todo lo que tiene que ver con el medio ambiente. El mensaje que nosotros les damos a ellos, a quienes han perdido sus empleos en estas minas, es que realmente empiecen a pensar porque los mayores han dicho que realmente la madre tierra hay que cuidarla, no es para destruirla. La tierra es para producir por encima con cultivos lícitos”.