Domingo, 23 de abril de 2017. Última actualización: Hoy

Reflexiones

por Proclama del Cauca el Martes 3 Enero, 2017 a las 9:34 am
carlos-e-canar-sarria

CARLOS E. CAÑAR SARRIA / carlosecanar@hotmail.com

GERMAN VARGAS LLERAS                            Primera. Que el vicepresidente Germán Vargas Lleras renunciará y alista su campaña en sus pretensiones de suceder a Juan Manuel Santos. Se barajan nombres para reemplazarlo. Vargas Lleras, polémico personaje, de recio comportamiento, que durante el ejercicio del que se dice ser, segundo cargo más importante del país, se ha caracterizado por sus posturas y previsiones ambiguas sobe el proceso de paz y sus consecuentes acuerdos, que parecía estar haciendo oposición desde el mismo gobierno. Posturas que dan a entender no estar maduro para el conflicto y por ende, no estar maduro para la paz.

Recientemente se hizo viral en las redes sociales un video en que Vargas Lleras coscorronea a uno de sus escoltas, escena que llenó de indignación y multiplicó expresiones de rechazo por la actitud de intolerancia, de abuso de autoridad, de violencia y de desconsideración hacia una de las personas que se juegan la vida en su protección. Ante la masiva reproducción del video, al vicepresidente le tocó pronunciase mediante disculpas al joven guardaespaldas, quien con gesto compungido y humillado le aceptó las disculpas. Poco después se difundió otro video que demuestra otro episodio de maltrato de Vargas Lleras hacia el mismo guardaespaldas, lo que hizo notar un comportamiento consuetudinario del vicepresidente.

El acto de disculpa de Vargas Lleras, no puede entenderse como una acción de nobleza y que con ello el país pase desapercibida la agresión y quede registrada como simple gaje del oficio. En el fondo las connotaciones pueden ser muy graves. Es importante hacer un diagnóstico de la personalidad de Vargas Lleras y diseñar su perfil psicológico. En un país en transición de la guerra a la paz deben desaparecer todas las actitudes de intolerancia en el comportamiento personal y social de los colombianos en procura de una nueva cultura, la del respeto y consideración al otro. Comenzar con el ejemplo de quienes tienen cargos de mando y más aún de representatividad popular.

Juan Manuel Santos y Mauricio Cárdenas - Reforma Tributaria                    Segunda. Terminamos un año y comenzamos uno nuevo con la ingrata noticia de una reforma tributaria a todas luces lesiva que ha generado malestar general, sobre todo para los estratos bajos y medios. A esto hay que agregarle la inconformidad por la determinación unilateral del gobierno de decretar el salario mínimo del presente año, ante el fracaso de concertación entre empresarios, gremios y sindicatos. Un incremento del 7% no llena las expectativas de los trabajadores y como siempre queda por debajo de los índices de inflación, lo que lleva a pensar que la situación socioeconómica de los colombianos – así las autoridades económicas sostengan lo contrario – seguirá en desventaja, pues en lugar de evolucionar involuciona de manera acelerada y despiadada. Nuestro salario mínimo está considerado uno de los más bajos de Latinoamérica. No se puede entender la construcción de un país en paz donde no se atiendan de manera contundente las causas objetivas de la violencia, es decir, la pobreza e indigencia. La capacidad adquisitiva de los colombianos cada vez se cercena más y ello significa que la relación entre Estado-sociedad será igualmente preocupante y conflictiva.

Enrique Peñalosa - Bogotá                     Tercera. Mientras en Bogotá se promueve la revocatoria del mandato del alcalde Enrique Peñalosa, que termina su primer año de gobierno con baja popularidad, en varias ciudades de país se prepara la recolección de firmas para disminución de diez millones del sueldo de los congresistas, considerado uno de los más altos a nivel mundial. Es rara la revocatoria de alcaldes que haya funcionado en nuestro país, sobre todo en Bogotá cuando la opinión está dividida entre quienes respaldan la gestión del Alcalde y la de quienes la rechazan. El gobierno distrital ha dicho que el primer año ha sido el de poner la casa en orden y que vendrán tres años en donde se tramitarán y darán rienda suelta a las grandes realizaciones que llenen las expectativas de los capitalinos. Que en el primer año de la primera administración de Peñalosa sucedió algo similar.

De otro lado, si es que de verdad se piensa en la democratización del país, resultan desproporcionados los sueldos de los congresistas frente al salario mínimo de los trabajadores y a la falta de oportunidades económicas y de inclusión social de una población pobre y miserable. Es necesario que los ingresos elevadísimos de los congresistas disminuyan. Algunos congresistas apoyan esta iniciativa, otros no quieren aminorar sus privilegios. La alternativa de recolección de firmas tendrá la acogida necesaria para seguir los trámites que pueda hacer realidad la concreción de algo que mantiene inconforme a la gran mayoría de los colombianos. Una de las instituciones más desprestigiadas del país y la más renuente a auto depurarse es el Congreso de la República. No es justo generalizar que todos sus miembros enajenan los intereses regionales y nacionales en provecho del bien propio. Hay excepciones que el país conoce.